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viernes, 7 de febrero de 2014

Todo vacío tiende a llenarse...




Eso dijo mi tío un día. Me gustó tanto la frase que la he recordado el resto de mi vida.  
Este inicio de año está siendo un poco raro. Las ilusiones tardan en aflorar, van llegando de nuevo poco a poco.  En la consulta de mi acupuntora hay un cuadro gigante de una rosa. Me paso los ratos mientras tengo las agujas puestas mirándolo. Es como una especie de meditación. Medito sobre mi vida, sobre lo extraño que es encontrarme en esta situación, y en qué cosas más puedo hacer para salir de esta broma de mal gusto. 

Caminar vacía mi mente, la hace callar. Camino cada día con mis perritas, detengo el ir y venir de preguntas, mi tristeza. Me ayuda a encontrar otros caminos, ilusión, esperanza, y fe. Fe en que la vida es bonita, que este bache nos dará alas en el futuro, que seremos mejores personas porque estamos pasando por esto. 

Ayer ya oscureció cuando salimos al paseo diario. Necesitamos linternas para iluminar el camino del bosque. Miraba el suelo, callada, elevando la vista para controlar a las peludas que estuvieran cerca, pero estaba en uno de mis momentos de desconexión, con el piloto automático. Repasaba el día, cosas del trabajo, la cena, bla, bla bla... Mi chico andaba detrás, callado también en lo suyo, nos suele pasar mucho cuando salimos a caminar, podemos pasar horas en silencio. Y en un momento, así, porque sí, me dio por mirar el cielo. De repente, me salió un “ualaaaa, mira el cieloooo”... estaba tan lleno de estrellas... 

Y el siguiente pensamiento fue un golpe de realidad. Hace tanto que no miro el cielo, que ando totalmente absorta en mis pensamientos, en tratamientos de fertilidad, en cuentas de abuela para llegar al próximo plan de ataque... y el cielo ahí, tan lleno de estrellas... Con lo guapa que es la vida, y yo aquí sin darme cuenta. 




Pues decidí una cosa. Me acordaré cada día de mirar aunque sea 5 segundos el cielo. (viviendo dónde vivo, la verdad es que es todo un espectáculo) Porque eso me da esperanza, me recuerda momentos mágicos donde todo estaba en su justo lugar. Me recuerda que la vida es bonita, que lo conseguiré, que llegará nuestro momento, que todo esto pasará.

Porque que todo vacío tiende a llenarse...

9 comentarios:

  1. QUE BONITO!!! ES CIERTO HAY QUE PARAR Y DETENERSE EN LAS COSA QUE NOS DAN FELICIDAD, AQUI ME QUEDO, BESO

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    1. Gracias!! Mmaria Laura!!!! Bienvenida pues ;))))) Besos!!!!

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  2. Cuanta razón tienes. Hace ya dos años que apenas miro otra cosa que no sea un calendario con citas de pruebas, gines y betaesperas... Pero como dices, todo est tendrá un sentido. Y cuando encontremos a nuestro peque, habrá merecido la pena. Todo lo que estamos viviendo ahora nos servirá para ser mejores, porque estamos aprendiendo a ser pacientes, a no tirar la toalla, a poner toda nuestra ilusión en las cosas que merecen la pena de verdad. Muchas gracias por compartir tus ideas con nosotras, seguiré tu blog hasta que cuelgues las fotos de tus peques ;-)

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    1. Cuánto te entiendo también.... Ánimos y fuerza para conseguir tu sueño también!!! Lo conseguiremos!!!

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  3. Hola Alba, me he pasado por tu blog y con tu permiso, aquí me quedaré para acompañarte en este duro camino. Te felicito por la facilidad y la intensidad con la que describes tus sentimientos, tus entradas desprenden tanto amor, me pongo a leerlas y me meto tanto en tus relatos que hasta yo siento la emoción que describes. Besos

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    1. Muchas gracias sueños, escribir me está ayudando a soltar... Seguro que mucha de la empatía que te encuentras en las entradas se debe a lo parecido que estamos viviendo. Besos, te sigo yo también... ;))

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  4. Alba, me encanta como escribes!! me tienes enganchada!! precioso relato, yo también intentaré mirar al cielo y respirar!!

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    1. Gracias, es todo un halago. Pues a respirar se ha dicho!!! Besos!!!

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  5. es normal, tenemos tantas ganas de poder compartir de dar ese amor que nos sobra que a veces la rutina, la obsesión nos ciega, pero darse cuenta y rectificar... saber aprovecaharse es tan importante como vivir.
    un besazo

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